Читать книгу La transición española. Una visión desde Cataluña. Tomo I онлайн

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Otros aspectos relevantes fueron los relativos a las relaciones con las fuerzas políticas u organismos de oposición del resto del país, y los contactos con otros organismos extranjeros e internacionales, con el fin de desarrollar un estado de opinión favorable a los intereses de la lucha democrática y nacional de Cataluña.

En la hoja de información interna de la propia CPAC, elaborada por su secretariado, se expresó claramente que el sentido de la comisión era la difusión del comunicado de la primera asamblea lo más amplia y abierta posible, pero con una articulación unitaria mediante la creación de vías propias. Lo que se pretendía era hacer llegar un único mensaje a la ciudadanía sin ser «manipulada» por ninguna visión unilateral de los partidos o tendencias que formaban parte de la Asamblea. Joan Josep Armet, miembro de esta, comentó que cuando Pere Portabella estaba de moderador en las reuniones, esto significaba que «Cuando salías de las reuniones y tenías que resumir los acuerdos al partido que representabas, no sabías exactamente lo que se había aprobado». Portabella cuando era presidente de la mesa del secretariado como de la Comisión, era el que tomaba notas y sintetizaba las conclusiones. Miquel Sellarés respondía del orden de palabra y turno y Vicenç Ligüerre y Salvador Corominas de recoger los contenidos. Finalmente, todo se filtraba a través de Jordi Carbonell que daba el visto bueno idiomático. Esto provocó más de una queja de una posible manipulación informativa, sobre todo por los partidos a la izquierda del PSUC280.


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